martes, 24 de febrero de 2009

Junta directiva del Ateneo de Valencia apuesta por la inclusión

Los trabajadores consideran que la nueva directiva es "ilegal"
Dos años después, el Ateneo de Valencia sigue igual. Esta historia parece no tener fin cercano. Dimes y diretes surgen de un lado y del otro casi todos los días. Y nada pasa. Dos gobernadores y ahora dos juntas directivas han pasado por allí, y nada asegura al personal del Ateneo que las autoridades asuman los más de 24 meses que llevan sin recibir un centavo. Sin embargo, para el nuevo presidente de la asociación civil Ateneo de Valencia, Elis Mercado Matute, la solución está cerca. Asegura que la nueva junta, tras proclamarse el 1 de marzo, asumirá las deudas para así comenzar a devolver la institución a los valencianos. "Todo será sujeto a revisión. Desde los puestos de los trabajadores en conflicto hasta el pago de lo que nosotros sabemos que se les debe. Todo se realizará sin atropellos, pero tomaremos las medidas necesarias. Y manifestamos abiertamente que somos una directiva tolerante, que vamos hacia la inclusión", asegura Mercado. Sin embargo, para Clemente Martínez, el llamado líder de los tomistas de la institución, no se ha llegado a ningún acuerdo. Ni siquiera sabían que había nueva directiva. No la reconocen. "Es una junta ilegal", comienza a decir. "No ha habido conversaciones ni antes ni durante ni después de la directiva. Nunca hemos visto a Elis Mercado Matute. Presentaron una sola plancha a elecciones. No pertenecen a la asociación. Nos sorprendió lo arbitrario de la decisión. No hay acuerdo. No sabemos si tienen planes. No sabemos nada. Pero vamos a tomar pronto una posición". Para los trabajadores no existen conversaciones sobre el tapete. Para la junta directiva los trámites para solventar la situación están muy cerca. Pero no se ponen de acuerdo. Lo único que ambos reconocen es la deuda. El resto es una disputa sobre quién dice la verdad. "Nos deben dos años de sueldo, ley de política habitacional, seguro social y cesta tickets. Hasta que estas deudas no sean asumidas no habrá conversaciones", advierte Martínez. A pesar de esto, la nueva directiva afirma que tienen un solo norte: la inclusión. Por los valencianos tienen el deber de "rescatar el Ateneo". Para ello abrirán todos los caminos. Rescatarán lo que funcione pero eliminarán aquellas actividades o posiciones que hayan fracasado. "No habrá diferencia entre rojos y blancos. Todos saben cuál es mi posición, pero el cambio de la directiva ha influido en la continuidad. Continuaremos con la programación viable y eliminaremos las que hayan fracasado. Sabemos que la cultura no es ajena a la política, pero no queremos que sea partidista. Todos caben aquí. Haremos trabajos comunitarios", afirma Mercado, quien además asegura que ampliarán integrantes y membresías para hacer la asociación más amplia y participativa. En eso también coincide Clemente Martínez, quien, aunque no acepta ninguna conversación con la nueva junta, asegura que si quieren ir al Ateneo, tendrán las puertas abiertas. Esperar es lo único que le queda a los valencianos. Esperar a ver si los dimes y diretes terminan y se llega a un acuerdo. Un nuevo panorama surgirá el día de la posesión: el domingo 1 de marzo.
Dubraska FalcónE
EL UNIVERSAL 24 febrero 2009